El aprendizaje cuando es
construido por el estudiante se
convierte en un aprendizaje “sostenible, perdurable, saludable y duradero” convirtiéndose
en la base de conocimiento inteligente, autorregulado,
es decir que sirva para la vida, tratando de evitar la mera reproducción de
contenidos.´
El aprendizaje sostenible depende de una
enseñanza efectiva, que responda a las necesidades de aprendizaje individuales
de la mejor manera posible y es aquí donde actúa el profesor responsivo que es la clave para la
enseñanza ya que articula las necesidades de aprendizaje de los estudiantes con
las oportunidades para que estas se desarrollen.
Dentro del aprendizaje sostenible
encontramos tres dimensiones:
APRENDIZAJE PARA TODOS
Esta dimensión motiva al docente
a fortalecer sus habilidades y a utilizar los recursos disponibles para
responder a las necesidades, deseos e intereses de cada estudiante.
ENSEÑANZA SIGNIFICATIVA
Esta dimensión caracteriza al docente como un
agente flexible que propone actividades diferenciadas tanto para escoger el
contenido a enseñar, presentar dicho contenido y evaluarlo.
APRENDIZAJE PERDURABLE
Esta dimensión invita al docente a facilitar
oportunidades de aprendizaje donde los estudiantes puedan desarrollar
habilidades que les permitan hacer frente a los retos del mundo actual.
Las tres dimensiones de
aprendizaje sostenible están interrelacionadas y se desplegarán durante y
después de los años escolares.